Lacára, Vegas Bajas de Gudiana

Rutas de Badajoz

Son tierras milenarias que conocieron los primeros asentamientos en tiempos del Paleolítico y Neolítico. Ecos del pasado que aún se conservan en monumentos megalíticos de Dólmenes, Atalayas y pinturas rupestres que se reparten por toda la comarca.

Pero es la huella romana la que de verdad ha quedado impregnada  en estas tierras, a lo largo de un reguero de historia y monumentalidad  que se extienden, por los restos de villas romanas, presas, puentes, calzadas y la Vía Romana de La plata, para desembarcar en la monumentalidad de la Emérita Augusta, hoy en día capital de Extremadura y ciudad Patrimonio de la Humanidad.    

Es la dehesa y el bosque mediterráneo los que invaden el norte de la comarca,  donde son protagonista los observatorios de aves y el Parque Natural de Cornalvol.   Más al sur, la orografía va dando paso a extensos llanos de cultivo, donde despuntan los cultivos del cereal.

El río Guadiana, es el gran pasillo verde, un escenario diverso,  un corredor donde   se asientan los pueblos  y la economía, una gran huerta de miles de hectáreas, donde crece el tomate, el pimiento y productos de la Huerta.  Donde se levantan los Pueblos de Luz, un rosario de pueblos de colonización que caminan desde, Villafranco del Guadiana, hasta Calamonte, ya en las puertas de Mérida.Son pequeños oasis de sostenibilidad, un entramado urbano donde aflora una arquitectura de vanguardia, diseñada y pensada para la vida.

Otras ciudades del ibérico