Trasierra, Tierras de Granadilla.

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Es el río Alagón el que diseña la orografía de estas tierras y  el que marca las lindes con las tierras castellanas.  Un largo viaje buscando el obligado  encuentro con las aguas del Tajo, un gran pasillo verde, un río de vida donde se han asentado, la propia naturaleza, la historia y la vida de los pueblos de las comarcas de Trasierra y Tierras de Granadilla.

Escondido entre los Montes de Traslasierra y las tierras bajas de granadilla, estas comarcas son puerta natural entre Extremadura y la meseta castellana. Un paso que ha servido durante siglos para el asentamiento de las distintas culturas que han ido dejando su huella en espacios únicos, como los restos de la ciudad romana de Caparra, en   las losas milenarias de la Vía Romana de La Plata  y la antigua, Villa Medieval  de Granadilla,  declarado conjunto Histórico-Artístico.

La caprichosa orografía de estas tierras se reparte entre la sierra y el llano, paisajes de montaña  alfombrados por  espesos bosques de castaños  que se agarran a las estribaciones de las sierras y campos adehesados, ríos con rincones  que se pierden en el horizonte, un escenario ideal para la práctica de rutas de  senderismo, rutas de BTT    que corren por las vías verdes, Rutas en Buggies, que se adentran por el corazón de la dehesa y un turismo  de Naturaleza, que se pierde en el horizonte.

Son  actividades para vivir en la red de Alojamientos Rurales, que decoran un abanico de paisajes salpicado de pequeños pueblos serranos que se apiñan en torno a su iglesia campanario.  Marchagaz, Casar de Palomero, La Pesga, Rivera Oveja, Mohedas de Granadilla,  Granadilla, Zarza de Granadilla, La Granja, Caparra, Cerezo, Ahigal, Palomero, Santibañez el Bajo, Santa cruz de Paniagua, Jarilla, Oliva de Plasencia, son pueblos que atesoran su patrimonio, pueblos  serranos que esconden una arquitectura de estrechas callejuelas, pueblos para conocer y disfrutar del  encanto de la vida rural.

Es un escenario de naturaleza  el que se asoma desde la población de Cabezabellosa, a través de  Férreos miradores, a la inmensidad de la dehesa y al mar interior del embalse de Gabriel y Galán, un horizonte de agua para la práctica de deportes náuticos y travesías en Piraguas y Kayak, por rincones abiertos que discurren por  los pinares de Granadilla.                                                                                                                                                                                 Aguas que dan forma y vida a uno de los grandes humedales y zona de especial protección para las aves y en especial para las grandes concentraciones  invernales de Grullas, que se han convertido en destino obligado para un turismo de naturaleza y la observación de aves.

La Comarca, también ofrece las bondades de una generosa gastronomía, una cocina de la tierra que se alía en perfecta armonía los aceites de oliva de la variedad,  Manzanilla Cacereña.                                                                                                          

Es un paisaje agrícola de infinitos campos alfombrados por un millón de olivos. Son árboles milenarios con profundas raíces judías, árboles que trepan por los bancales de la sierra buscando ese sol de la mañana que despierta por la cuerda de Gredos.                                                                                                                          Árboles antiguos  que alfombran las sierras de, Palomero, Marchagaz, La Pesga, Casas de Palomero y Mohedas de Granadilla, un escenario  de viejos molinos de aceite, de antiguas almazaras donde suenan los ecos de usos y costumbres de épocas pasadas, que hoy dan vida a  un abanico de empresas productoras de aceite y envasado de aceituna de mesa, a centros de interpretación y a un importante turismo de aceituna y olivar que se abre a un abanico de experiencias dentro del marco del oleoturismo.

Para el viajero que quiera perderse por los paisajes de la comarca, trasierra y Tierras de Granadilla,  encontrara un maravilloso mundo entre la sierra y el llano, un gran escenario donde descubrirá una naturaleza mágica que da forma a uno de  los últimos paraísos de Extremadura.  Un viaje por donde caminan un racimo de pueblos que atesoran el encanto de la vida rural y los ecos de la historia.

By. González Borrallo                                                     .