Es la recompensa de la naturaleza, un capricho de aromas profundos y sabores de la tierra. Los Bosques son en Extremadura una parte muy importante de su variado paisaje, alfombran valles y sierras y acompañan el caminar de los ríos, purifican el aire que respiramos, dan cobijo a una variada Flora y Fauna, regulan el clima y retienen las lluvias, y sobre todo a lo largo de los tiempos, han sido la gran despensa de una generosa cocina de subsistencia. Alisos, Sauces y Fresnos dan forma a los llamados bosques de ribera, galerías de masa arbórea por donde discurren ríos y arroyos.
Un poco más arriba se abre el bosque de los llanos, La Dehesa, encinales y alcornocales que sustentan la vida, la agricultura y la ganadería, dentro de este maravilloso escenario son las umbrías del bosque mediterráneo las que se pueblan de pequeños bosques de Quejidos, Madroños y algún perdido grupo de acebo, dando forma a un bosque bajo, un espeso matorral que cierra, las sierras de Monfragüe, los Riberos del tajo, y la Sierra de San Pedro. Espacios abiertos a rutas de senderismo y actividades de naturaleza, Siguiendo los distintos pisos bioclimáticos, los Castañares se extienden por toda la cornisa norte de la provincia de Cáceres , por las comarcas de, Ibores y Villuercas, de La Vera y el Valle del Jerte y toda la geografía del valle del Ambroz y sierra de Gata y Hurdes, que dan asilo a todo un calendario de actividades de turismo. Lugares privilegiados donde la primavera y el otoño se muestran con toda una gama de mil colores, un escenario de naturaleza donde el viajero puede disfrutar de un abanico de actividades de naturaleza desde la estupenda red de Alojamientos rurales que se esconden en estos paisajes.
En Extremadura la Micología, va ganando adeptos día a día, siendo muchos los aficionados al campo, a salir al encuentro del bosque y no solo para recolectar setas, si no para admirar y disfrutar de este gran escenario de luces y sombras, que ofrece una gran variedad de setas y hongos, donde algunos ejemplares son muy apreciados para su uso culinario. Las criadillas de tierra y las Criadillas Jareras son tubérculos primaverales muy rebuscados y abundantes en las zonas de dehesa. El rebozuelo, y las Lenguas de Buey, La Trompeta de los Muertos, la Seta de Cardo y Las Tricholomas. Muchas de estas variedades son hoy comercializadas, setas de cultivo ecológico, que alimentan un centenar de espacios gourmet y un extenso recetario para degustar en los restaurantes de las comarcas, un turismo gastronómico y los sueños de muchos cocineros y las desbordadas creaciones de los chefs.
Las recetas únicas de estos bosques pueden caminar por un amplio recetario de eventos y jornadas gastronómicas. En la provincia de Badajoz la población de Monesterio, celebra las Jornadas Micológicas, Villanueva del Fresno vive Las Jornadas Transfronterizas del Gurumelo, todo un acontecimiento gastronómico a ambos lados de la Raya. También casi en tierras lusas, Oliva de la Frontera celebra La Feria de la Dehesa, la población de Cabeza de Vaca, La feria de la Castaña y la comarca de Tentudía, la Feria de la Huerta de Otoño y en Alconchel, la feria del Espárrago y la Tagarnina.
Todas las estribaciones de Sierra Morena son una gran despensa natural, eventos micológicos los iremos encontrando a lo largo de la sierra, en Fuentes de León , en Jerez de los Caballeros, en la ciudad de Badajoz y en las poblaciones de Olivenza y la Codosera que también viven el otoño. Muy interesante y tentador para el viajero gastronómico es la ruta Gastronómica de la “Seta y la Caza”, de la población de Monesterio, todo un capricho para el paladar.
En la provincia de Cáceres, la comarca del Valle del Ambroz celebra su “Otoño Mágico” y el vecino Valle del Jerte,” La Otoña”, eventos que recogen un amplio programa de actividades donde la gastronomía es protagonista. También la comarca de las Hurdes, el Campo Arañuelo y la Sierra de San Pedro, y las poblaciones de Alía, Bodonal de la Sierra, Cuacos de Yuste y Valencia de Alcántara con su Ruta de la tapa Otoñal, acogen durante estos meses del otoño sus particulares jornadas Gastronómicas, junto con la población de, Navaconcejo que celebra, la Dulce Otoñada.
Pero son las poblaciones de Castilblanco, con su feria del Níscalo y la monumental ciudad de Coria la que vive intensamente la micología con su popular encuentro “Coria Sabor Micológico”, un recorrido por las cocinas de bares y restaurantes de la ciudad que se abren a los sabores de la tierra.
La micogastronomía en Extremadura no es solamente disfrutar de los sabores únicos que nos da la tierra, es también adentrarse en una naturaleza privilegiada para descubrir los rincones más perdidos, es disfrutar de los placeres de los fogones y la grata compañía de una buena mesa, y sobre todo el caminar por los pueblos y comarcas que celebran con alegría, los aires de primavera y las luces del otoño.
By. González Borrallo.